Recientemente, la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias ha estimado el recurso contencioso administrativo formulado por este Despacho, Araúz de Robles Abogados, frente a una resolución del Tribunal Económico Administrativo Regional de Canarias que confirmaba la previa liquidación dictada por la Agencia Estatal de la Administración Tributaria, por una incorrecta aplicación del régimen especial de fusiones (FEAC) previsto en el capítulo VIII del Título VII del Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades (TRLIS).

La Sala, en su Sentencia n º 324/2019, de 7 de mayo, ha venido a confirmar a tesis defendida por la dirección letrada de la parte demandante, el Despacho Araúz de Robles Abogados, en relación con la interpretación del artículo 83.1.a) del TRLIS y el límite del 10% que la norma impone para poder determinar que se está ante una verdadera operación de fusión.

En dicha sentencia, la Sala reconoce que “como con fina intuición jurídica señala la dirección letrada del demandante, el precepto de repetida cita exige, clama, reclama una interpretación eminentemente teleológica, esto es, una interpretación que no pierda de vista el espíritu y finalidad que la norma persigue”.

El Tribunal transcribe, en la sentencia señalada, lo que los Letrados D. Gabriel Araúz de Robles y Dña. Sara E. Chávez Borges (de la sede del Despacho Araúz de Robles en Canarias) defendían en su recurso sobre que la presunción prevista en el artículo 83.1.a) del TRLIS ha de aplicarse siempre atendiendo, ante todo, a la finalidad que persigue la norma cuando fija el aludido límite del 10%. Y así, en su fundamento de derecho cuarto in fineseñala que:

“[…] De modo que cuando claramente la operación, a pesar de las compensaciones económicas arbitradas, mantiene sus rasgos definidores como operación de fusión por absorción, debe ser efectivamente considerada como tal a todos los efectos, incluida la aplicación del régimen FEAC, por más que dichas compensaciones puedan superar el límite del 10% del valor nominal de las participaciones sociales atribuidas. Máxime cuando se trata de una fusión entre sociedades de responsabilidad limitada, en las que como sabemos no existen informes de expertos independientes pronunciándose sobre el valor objetivo de las aportaciones sociales.

En el caso que nos ocupa estamos claramente ante una operación de fusión por absorción.

Así lo reconoce la propia A.E.A.T. y -concluye la representación de la actora, con indudable talante profético- así deberá confirmarlo la Sala a la que respetuosamente nos dirigimos”.